El empuje es el dato estrella de cualquier foil assist, y es el que más riders subestiman. Aquí te explicamos qué hace el empuje, cuánto necesitas según tu peso y disciplina, y por qué la diferencia entre 25 y 33 kg se nota justo donde más duele.
Qué te da realmente el empuje
El empuje es la fuerza con la que empuja el motor, medida en kilogramos. Tiene una función por encima de todas las demás: ponerte en foil. El despegue es el momento más difícil y que más energía consume en el foiling, y el empuje es lo que lo acorta. Más empuje significa menos despegues fallidos, menos remada y un camino más rápido de estar plano a volar.
Importa especialmente en tres situaciones: cuando pesas más, cuando las condiciones son flojas y cuando estás cansado al final de una sesión. Esos son los momentos en los que unos kilos extra de empuje deciden si te levantas o te hundes.
Cuánto necesitas
Como guía general, los riders más ligeros con buenas condiciones pueden arreglarse con menos empuje, mientras que los riders más pesados y los días marginales exigen más. El problema de comprar al mínimo es que lo notas en los peores días, no en los mejores. Un sistema con margen te levanta cuando uno más justo te deja nadando.
Por eso merece la pena fijarse en el empuje máximo. FoilBoost ofrece 33 kg. Las unidades de asistencia universal de Foil Drive se quedan en 24,5 kg en el Plus y 25,5 kg en el Slim. Esa diferencia no tiene que ver con la velocidad punta. Tiene que ver con lo fiable que es entrar en foil según el rider y las condiciones.
El empuje no es el único dato
El empuje te levanta. La capacidad de batería te mantiene volando. FoilBoost combina sus 33 kg con 400 Wh en un solo pack, más que las baterías estándar de asistencia de Foil Drive. Juntos son lo que te permite coger más olas y navegar más días marginales sin tener que cambiar de batería.
Una nota honesta: una batería más grande pesa más y no puede volar en avión. Si viajas con tu material, es algo a tener en cuenta.
Quién se beneficia más de más empuje
Los riders más pesados, los que montan foils más pequeños, los downwinders que persiguen bumps, y cualquiera que odie un despegue fallido. Si eres ligero, montas un foil grande y solo navegas en condiciones limpias, tienes más margen para hacer concesiones. El resto nota el margen extra.